Historia

Desde el reconocimiento público de la crisis ambiental mundial en la década del 60, existe una creciente preocupación internacional por manejar sustentablemente los recursos naturales y revertir la tendencia de degradación ambiental. De hecho, la ONU designó 2021-2030 como la "Década de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas". En Argentina, dicha preocupación comenzó a plasmarse en exigencias legales hace 30 años, a fines de los ´80, principios de los ´90. Actualmente, la temática ambiental está instalada en la sociedad: casi todas las dependencias públicas y buena parte del sector privado cuentan con una unidad ambiental.

En este marco, el manejo ambiental se ha convertido en una problemática mixta e inter-disciplinaria (científico-técnica-social), con una demanda de recursos humanos con formación calificada. En particular, diversos sectores vinculados a servicios tecnológicos o desarrollo productivo (incluido el agrosilvopastoril) demandan profesionales y/o científicos ambientales cada vez más especializados en temáticas tales como remediación de suelos, tratamiento de residuos, restauración de áreas degradadas, conservación de biodiversidad, manejo de áreas protegidas, planificación territorial, evaluaciones ambientales estratégicas, percepción social, comunicación social, mediación de conflictos. Los responsables de tomar e implementar las decisiones que afectan la disponibilidad y calidad de los recursos naturales, permanentemente enfrentan múltiples problemas cuyas soluciones atraviesan distintas discipli­nas tradicionales de las ciencias naturales, ciencias sociales e ingenierías, así como sus novedades cognitivas y tecnológicas.

Además de utilizar los fundamentos de las ciencias básicas para comprender cómo operan las leyes naturales que gobiernan el funcionamiento de los sistemas, los responsables ambientales deben discernir, explicar e investigar los efectos de los disturbios humanos en sistemas complejos reales. A su vez, las soluciones ambientales dependen, parcial o totalmente, de cambios culturales como participación comuni­taria, toma de conciencia ambiental, prevención efectiva (de impactos), cumplimiento legal y, quizás los más importantes: modificación de hábitos de consumo y rectificación del modelo económico globalizado de producción/consumo. Por ende, es fundamental contar con un ámbito académico especializado en el manejo ambiental. Nuestro objetivo es formar capital humano orientado a desarrollar acciones de manera interdisciplina­ria y basadas en el conocimiento integral del ambiente, la sociedad y sus interrelaciones. Así los egresados se capacitan para implementar soluciones innovadoras investigando causas y previendo consecuencias.

En el contexto mencionado, y efectivamente comprometida con tal desafío, la Universidad Maimónides desarrolló un plan estratégico de formación de recursos humanos de postgrado. En 2000-2002 se crearon unidades científicas que canalizan investigaciones ambientales: el Departamento de Ecología y Ciencias Ambientales (DECA) y el CEBBAD (Centro de Estudios Biomédicos, Básicos, Aplicados y Desarrollo; según su denomina­ción actual). El DECA es la unidad académica responsable del postgrado ambiental. En Marzo 2003 iniciamos el programa con la Maestría en Manejo Ambiental acreditada por la CONEAU (Resolución 339) y re-acreditada en Marzo 2012 (Res. 090). Ambas evaluaciones fueron muy favorables con relación a la pertinencia y méritos de la carrera.

 

Estos 20 años nos permitieron consolidar el postgrado ambiental mediante financiación y cooperación inter-institucional con más de 30 entidades: otras universidades, organismos de ciencia y técnica, gobiernos, ONGs, empresas, organismos internacionales. Contamos con recursos económicos y logísticos sostenidos que solventan las líneas de investigación y desa­rrollo (I+D) sobre las cuales se sustenta la Maestría Ambiental. Desde 2009-2010 tenemos un escenario de creciente continuidad y sustentabilidad económica que nos alienta a implementar investigaciones de largo plazo, por ejemplo de nivel doctoral (estamos gestionando la acreditación del Doctorado homónimo). Tenemos el caso del PMPF con una continuidad de 16 años.

 

En 2011 se crea el Centro de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CCTS) fortaleciendo la trans-disciplinariedad de los grupos de investigación en la Univ. Maimónides. A ello se suma el aporte de la Fundación Azara en ciencias naturales, antropología y paleontología. La Fundación está radicada en la universidad desde 2005. En resumen, la Univ. Maimónides ha conformado equipos de trabajo inter-disciplinarios con expertos de ciencias natura­les, ciencias sociales y diversas ramas de la ingeniería. Combinamos la práctica profesional con la investigación científica, uno de los aspectos más distintivos de nuestro enfoque y que reconocen alumnos, colegas y autoridades. Los proyectos de investigación se nutren de la experiencia aplicada real, mientras que las actividades de transferencia, extensión y asesoramiento cuentan con riguroso fundamento teórico.